El fraile Martín de Cereceda, maestro en teología, restaura la ermita de San Miguel de Barrieta, en la villa de Laredo, en la provincia franciscana de Cantabria, abandonada desde 1434, y la transforma en la iglesia de San Sebastián, gracias a la intervención del Conde de Haro y otros fieles. Más tarde, los frailes solicitarán a los papas León X (1513-1521) y Clemente VII (1523-1534) autorización para trasladarse a un lugar más cercano a la villa, dada la incomodidad del emplazamiento anterior y la dificultad del camino para acceder a la iglesia durante el invierno. Allí, gracias a las limosnas de los fieles, surgirá en 1569 un convento dedicado a María Magdalena.
Referencias bibliográficas
WADDING (1886-1933), Annales, X
Título: Annales Minorum seu Trium Ordinum a San Francisco Institutorum
Autor/es: Wadding, L.
Año de edición: 1886-1933
Lugar de edición: Firenze
Tipo de mención: Reg.
Doc. citado: XV
Páginas: 268
BEOLCHINI et al. (2011), Cantabria
Título: Documentación Medieval referente a Cantabria en el Archivo Secreto Vaticano (1209-1484)
Autor/es: Beolchini, Valeria, García de Cortázar, José Ángel, Pavón, Marta
Año de edición: 2011
Lugar de edición: Santander
Tipo de mención: Reg.
Doc. citado: 438
Páginas: 213-214