Presentación
Equipo
Consultas DocASV
Recursos
Comunicación
×
Presentación
Equipo
Consultas DocASV
Recursos
Comunicación
»
Burgos
Pío II se dirige a los arciprestes de Vizcaya y de Treviño, diócesis de Calahorra, y al oficial de Burgos para que intervengan en favor de Juan Sánchez de Arróyabe, presbítero de la diócesis de Calahorra, referente a la iglesia parroquial de San Cipriano de Comunión (Álava), cuyos frutos, rentas y parte de los beneficios que habían quedado vacantes desde hacía mucho tiempo y, puesto que habían ido a parar en favor de Teresa de Murga, sostenida por la fuerza y poder de laicos, y siendo, pues, esta mujer ilícita poseedora, pasen a pertenecer al susodicho Juan Sánchez de Arróyabe.-2674
En la súplica con fecha del 2 de diciembre de 1460, Pedro de Arraxita de Portugalete, presbítero de la diócesis de Burgos, expone al papa Pío II el hecho ocurrido en el mes de mayo del año precedente, cuando fue herido en la mano izquierda (le fueron mutilados dos dedos) y lesionado un pariente suyo, quien murió 35 días después. He aquí el relato del sacerdote Pedro: Queriendo castigar al niño, pariente suyo, de edad de 12 años, le dio algunas bofetadas en la cabeza profiriéndole algunas palabras ofensivas. El chaval se escapó de casa siguiendo la calle pública. Juan de Aguero, seglar y hermano del chaval oyó las voces y cómo el rapaz salía de casa, e insultó a su vez a Pedro quien trataba de excusarse por lo que había hecho al muchacho. Sancho de Aguero, padre del muchacho y de Juan, salió de casa (llevando un cuchillo en la cintura) pronunciando muchas palabras ofensivas contra Pedro. Viendo que se le acercaba, Pedro sacó la espada que llevaba consigo, y no queriéndolo herir, golpeó con el lado largo de la espada a Juan. Entonces Sancho, extrayendo un cuchillo, le golpeó en la cabeza y lo hirió en la mano izquierda, mano que Pedro había alzado hacia la cabeza para defenderse, mutilándole dos dedos. A este punto se introduce Eneco, presbítero de la misma diócesis, y hermano de Sancho. Se avecina a Pedro por detrás, y lo tiene por el brazo y la mano que tenía la espada. Sancho, furibundo, se cebaba tanto contra Pedro como contra su hermano. Eneco, que se encontraba en medio de los dos (Pedro y Sancho) viene herido gravemente, ya del hermano, ya de la espada de Pedro (sin querer). Siendo un amigo íntimo ya antes como después de lo ocurrido, Pedro llevó a Eneco a casa y lo puso a los cuidados del médico. Según la relación del médico, si bien Eneco se curó de las lesiones procuradas por la espada de Pedro, no sanó de las procuradas en las manos por su hermano Sancho, por lo que falleció pasados 35 días. En definitiva, antes de morir, Eneco dijo que Pedro no era el culpable (excusándole de toda responsabilidad) como asimismo, el medico confirmó que la muerte había sido causada más bien por otra enfermedad surgida, y no tanto debido a las heridas. No sintiéndose Pedro, por tanto, culpable de la muerte de Eneco, aunque sí profundamente dolorido, Pedro se dirige al Santo Padre pidiendo ser declarado inocente de la imputación de homicidio, e igualmente ser absuelto de la infracción y de la dícha irregularidad, como asimismo ser dispensado del defecto corporal (al tener mutilados dos dedos de la mano zquierda), aspecto éste que conllevaba no poder celebrar la eucaristía y demás oficios divinos. Pedro, siendo titular de un beneficio patrimonial del valor de 12 libras tornesas, solicita finalmente que la bula apostólica que le venga otorgada por la Sagrada Penitenciaria sea sin gastos, porque es pobre.-2675
La abadesa del monasterio cisterciense de Santa María de Barría (Alava) en la diócesis de Calahorra (que depende del monasterio de Las Huelgas en la diócesis de Burgos), María Rodríguez de Galarreta, ya anciana y enferma, renuncia a su encargo. Convocado el capítulo del monasterio según las antiguas costumbres, dimite en manos de quien tiene el poder de recoger la renuncia; las monjas unánimemente eligen a doña Mencia de Guevara, monja del monasterio de Las Huelgas como nueva abadesa. Aprobada su elección, se procede con la toma de posesión del monasterio. Se pide al papa Eugenio IV que apruebe la confirmación de la elección de doña Mencia, y que encargue a los abades benedictinos de lrache y de lranzu de la diócesis de Pamplona de consagrarla.-2661
Benedicto XIII de Aviñón manda al obispo de Cartagena, Pablo de Santa María, a Bernardo Fuertes, canónigo de Segorbe, y al oficial de Calahorra conferir al presbítero de la diócesis calagurritana, Juan Pérez de Gauna, alias de Vitoria, pues es oriundo de Vitoria, un beneficio sin cura de almas y de asignación para oriundos, en la iglesia parroquial de Vitoria (sin residir, de 20 florines de oro al año), el cual, tras su vacación por defunción de Pedro Martínez, fue conferido a Juan Castro, clérigo de la diócesis de Burgos, quien, a su vez, lo resignó en manos del vicecanciller sin haber tomado posesión de él. No obstante que el mismo Juan es titular de un beneficio (sin cura de almas y sin residencia, de 15 florines de oro) en la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol de Elorriaga, diócesis de Calahorra.-2616
Habiendo quedado vacante la vicaría de Valdegovía, diócesis de Burgos, por la renuncia de Fernando García de Requena, diócesis de Cuenca, sobre la que está en litigio con un cierto adversario en el Palacio Apostólico, Pedro Martínez de Salinas, canónigo de Córdoba con autoridad ordinaria había obtenido y poseído dicha vicaría y actualmente la posee, y resulta que no es tanto por la renuncia de Fernando, sino que dicha vicaría había sido concedida por el papa Pedro de Luna a Toribio García, en la actualidad ya difunto, circunstancias éstas por las que el dicho Pedro Martínez de Salinas se dirige al papa Martín V para poder entrar en posesión de la vicaría de Valdegovía (cuyas rentas son de 23 libras tornesas pequeñas al año), no obstante que posea un canonicato y prebenda en la iglesia de Córdoba y otros prestimonios en la diócesis de Córdoba con sus respectivas entradas o rentas.-2630
El cardenal Gil de Albornoz suplica al papa Inocencio VI conceda a Juan Fernández, arcediano de Valderas, capellán de honor de la Santa Sede y familiar suyo, una canonjía y prebenda, prestimonios y porciones en la catedral, ciudad y diócesis de Burgos, por muerte de Fernando Rodríguez de Gauna, arcediano de Calahorra.-2592
Ramiro de Berantevilla, doncel del cardenal Gil Albornoz solicita al papa Inocencio VI conceda a Ramiro Sánchez de Payueta, presbítero de la diócesis de Calahorra, una canonjía en la catedral de Burgos, o en la de Calahorra y, "sub expectatione", una prebenda y prestimonios en la misma catedral, ciudad y diócesis; no obstante que Ramiro Sánchez posee en el lugar de Payueta una porción simple y en Berantevilla otras porciones simples perpetuas.-2594
Se pide al papa Clemente VII de Aviñón se digne conceder al presbítero Lope Ortiz de la diócesis de Burgos, con prebenda en la iglesia de la colegiata de Santa María de Valpuesta, la provisión de algún tipo de beneficio vacante o expectante del arcediano de Valpuesta, no obstante que reconoce poseer un beneficio prestimonial en el lugar de Villanañe.-2603
El papa Benedicto XIII de Aviñón encarga una comisión sobre la causa pendiente entre los obispos de Calahorra y de Burgos sobre la reparación de algunos hospitales y demás lugares de la diócesis de Calahorra, dichos hospicios, posadas, y espacios pertenecientes a la mesa [mensa] episcopal de la diócesis de Calahorra y La Calzada, en el tiempo de la presidencia o dirección del obispo de Burgos, Juan de Villacreces, por su negligencia quedaron deteriorados y al presente el obispo de Calahorra, Juan Guzmán pretende que tal reparación incumbe al obispo de Burgos.-2608
El papa Benedicto XIII de Aviñón, a instancias de Enrique, rey de Castilla y León, concede una gracia expectativa a Fernando Martínez de Salinas, perpetuo beneficiario en la iglesia parroquial de San Cristóbal de Salinas de Añana, diócesis de Burgos.-2609
Bicicletas
(2)
Zapatillas
(1)