Presentación
Equipo
Consultas DocASV
Recursos
Comunicación
×
Presentación
Equipo
Consultas DocASV
Recursos
Comunicación
»
Salinillas de Buradón
Fernán Pérez de Ayala solicita del papa Eugenio IV diez años y cuarenta días de indulgencia a cuantos confesados y arrepentidos ayuden de alguna manera al sostenimiento del hospital de pobres y enfermos de Salinillas de Buradón, por él fundado y mandado construir. Igual gracia pide para el hospital de Vitoria.-1413
Fernán Pérez de Ayala requiere del papa Eugenio IV cuanto le había concecido su predecesor Martín V (30 de agosto de 1425), es decir, indulgencia plenaria a perpetuidad de todos los pecados para los que, confesados y arrepentidos, muriesen en dicho hospital de Vitoria. Igual favor solicita para el hospital de Salinillas de Buradón. Concesión que viene otorgada, pero sólo por una sola vez.-1414
Fernán Pérez de Ayala postula al papa Eugenio IV para el hospital de pobres y enfermos de Salinillas de Buradón un confesor que pueda absolver "in articulo mortis". Concesión que viene otorgada sólo a los sirvientes o dependientes. Asimismo Fernán Pérez de Ayala, temiendo que la capilla de dicho hospital por él mandada construir no se terminase después de su muerte, impetra del papa Eugenio IV siete años y cuarenta días de indulgencia en cinco fiestas litúrgicas a los que visiten dicha capilla y den una limosna.-1421
Los jurados, alcaldes y demás vecinos de San Vicente de la Sonsierra, de Salinillas, de Peñacerrada, de Treviño piden al papa Martín V poder seguir como administradores naturales de todos los bienes muebles e inmuebles de Santa María de Toloño, bienes que habían pasado bajo la dependencia de los frailes jerónimos de Santa María de la Estrella, quienes a su vez los habían usurpado a dos sacerdotes. En realidad, en tiempo del papa Pedro de Luna, el obispo de Calahorra Juan Guzmán (1394-1403), constatando que Toloño estaba vacante, había cedido dicho santuario de Toloño a los frailes jerónimos. Se abre un pleito en Roma ante Toribio García, auditor de las Causas, quien dictamina en favor de los frailes y contra los sacerdotes. Ahora bien, una inspección hecha por los priores de los monasterios jerónimos de Fredesval y de Montecorbán, siguiendo una orden del Capítulo General de la Orden, constatan que en Toloño no existen los suficientes recursos económicos como para que puedan mantenerse por más tiempo los frailes en aquel lugar, por lo que se les ordena que puedan distribuirse por las diversas casas de la Orden.-1308
Bicicletas
(2)
Zapatillas
(1)