Presentación
Equipo
Consultas DocASV
Recursos
Comunicación
×
Presentación
Equipo
Consultas DocASV
Recursos
Comunicación
»
Toloño
El papa Pablo II encarga demandaderos para que asignen a Pedro de Logroño, de la Orden de la Merced, el eremitorio de Santa María de Toloño, de patronato de laicos, vacante por la muerte de Pedro de Burgos, de la misma orden.-1855
Garcia de Ameyugo, monje de santa María de la Estrella de la orden de san Jerónimo, pide a Martín V lo solicitado un año antes: la instalación de monjes en Toloño. Ruega, asimismo, al papa que aquellos que impedían este proyecto sean perseguidos por medio de censuras y otros medios jurídicos, e incluso entregados al brazo secular si fuera preciso.-1359
El papa Martín V encarga al abad de san Facundo de León y al arcediano de Vizcaya como árbitros y ejecutores de cuanto García de Ameyugo solicita para santa María de Toloño y que viene contenido en el documento anterior [esto es, poder retirarse al citado monasterio de Toloño, en otro tiempo habitado por monjes jérónimos].-1342
García de Ameyugo -fraile profeso del monasterio de Santa María de la Estrella de la Orden de los jerónimos-, deseando llevar una vida solitaria de mayor contemplación y meditación, solicita al papa Martín V poder retirarse a santa María de Toloño, donde en otro tiempo habían habitado los monjes jerónimos. Pide, además, poder recibir y admitir nuevos monjes a la profesión, y poder pedir limosna para sustentar a dichos frailes una vez construido el edificio.-1350
Los jurados, alcaldes y demás vecinos de San Vicente de la Sonsierra, de Salinillas, de Peñacerrada, de Treviño piden al papa Martín V poder seguir como administradores naturales de todos los bienes muebles e inmuebles de Santa María de Toloño, bienes que habían pasado bajo la dependencia de los frailes jerónimos de Santa María de la Estrella, quienes a su vez los habían usurpado a dos sacerdotes. En realidad, en tiempo del papa Pedro de Luna, el obispo de Calahorra Juan Guzmán (1394-1403), constatando que Toloño estaba vacante, había cedido dicho santuario de Toloño a los frailes jerónimos. Se abre un pleito en Roma ante Toribio García, auditor de las Causas, quien dictamina en favor de los frailes y contra los sacerdotes. Ahora bien, una inspección hecha por los priores de los monasterios jerónimos de Fredesval y de Montecorbán, siguiendo una orden del Capítulo General de la Orden, constatan que en Toloño no existen los suficientes recursos económicos como para que puedan mantenerse por más tiempo los frailes en aquel lugar, por lo que se les ordena que puedan distribuirse por las diversas casas de la Orden.-1308
El monasterio de santa María de la Estrella, al que se había agregado el de San Miguel de la Morcuera, pide a Martín V la restitución de los derechos de la posesión de la iglesia de Santa María de Toloño. Dicha iglesia habia sido concedida por el obispo de Calahorra, Juan Guzmán, a los monjes jerónimos de san Miguel de la Morcuera y abandonada por éstos por ser insuficientes sus rentas, tras lo cual pasó a depender de un militar llamado Diego Pérez, quien nombró al sacerdote concubinario, Martín Fernández de Labastida, para regirla.-1265
El papa Benedicto XIII nombra a los obispos de Burgos, de Pamplona y al abad de Oña, como árbitros competentes que durante veinte años han de intervenir en los posibles litigios que surjan sobre los derechos del monasterio de santa María de Toloño.-1117
El obispo Juan Guzmán de Calahorra, promotor y fundador del monasterio de frailes jerónimos de San Miguel de la Morcuera, al constatar la pobreza, miseria y escasa renta con que vivían dichos frailes, informa al papa Benedicto XIII de Aviñón que les ha otorgado la iglesia-ermita de Santa María de Toloño con todas sus heredades, para que puedan vivir allí holgadamente. Pasado algún tiempo, el papa, siempre a instancias del obispo de Calahorra, hace de Santa María de Toloño un monasterio autónomo y establece en este lugar una comunidad regular con prior y frailes.-1084
Juana, mujer de Enrique -conde de Trastámara-, suplica al papa Urbano V que reserve un canonicato y otras prebendas en la diócesis de Calahorra a Fernando Enecoz de Mijancas, aunque ya posea otros beneficios, como la abadía de santa María de Toloño (Álava).-984
Fernando Enecoz de Mijancas obtiene del papa Urbano V el canonicato de Huesca, a cambio de abandonar la abadia secular de santa María de Toloño sobre la que litiga, y aunque el dicho Fernando posea el decanato y una prebenda en la iglesia de san Andrés de Armentia, junto con otros beneficios en Ali, diócesis de Calahorra.-986
Bicicletas
(2)
Zapatillas
(1)